Coaching

En el desarrollo de la meditación hablamos de “no juzgar” y es cierto que en estos primeros instantes, al encontrar a alguien, tenemos todos nuestros sentidos programados casi desde la infancia, para emitir juicios de valor. El hecho de abordar esta realidad poniendo el foco en nosotros mismos con trabajo personal nos permitirá estar en equilibrio y actuar sin tantos prejuicios.

¿Y cómo podríamos hacerlo? ¿Cómo podríamos darle la vuelta a todo este comportamiento aprendido?

Se trata de conocer a la persona en su esencia, sin alterarla anticipándonos con nuestros juicios, o prejuicios que condicionarán esa relación y todas las demás de cualquier ámbito. Se trata de mejorar nuestra relación con el mundo y con nosotros mismos estando en equilibrio y mostrando nuestra esencia sin condicionamientos ni autolimitaciones.

A esto me dedico: a diseñar junto con la persona, un plan para alcanzar ese deseado equilibrio-bienestar.

Al igual que todo plan de acción, trabajamos en equipo, concentramos la atención, buscamos las áreas de mejora y diseñamos las herramientas adecuadas para esa evolución.

Es ayudar a la persona a encontrar “su mejor Yo” con herramientas como la meditación, la corporalidad, la comunicación efectiva y el coaching vital para poder interaccionar con su mundo, tanto personal como profesional, de una forma más amable, con ausencia de juicios, aceptando el devenir de los acontecimientos y acompasándose con ellos.

Se trata de ir evolucionando en ese aprendizaje.

Avanzando en una enseñanza que se traza de punto a punto sobre nuestra trayectoria vital. Especialmente de utilidad en momentos clave, como son cambios laborales, en relaciones sentimentales, gestión de emociones en tu entorno social o cualquier situación que te puede sacar de tu centro.

Os paso a contar mi historia personal y de cómo llegué a componer mi proyecto de coaching y corporalidad.
El coaching apareció en mi vida en un momento crítico, una etapa convulsa por muchos cambios en muchos ámbitos, tanto personal como profesional. Estaba en una situación personal muy compleja en la que sentía que me faltaban herramientas de cambio que yo desconocía.
Estas circunstancias me llevaron a desaprender, recolocar y reestructurar muchos juicios, creencias y patrones que no me ayudaban a progresar. Una vez identificados, con la ayuda de profesionales del coaching, descubrí que esta parcela podía unirla a mi pasión que es la expresión corporal a través de la danza, la cual es el motor que mueve hoy por hoy mis días.

Nuestro cuerpo nos indica las incoherencias que se producen en nuestra mente.

Nuestros bloqueos físicos atienden a algo más profundo.

Se trata de encajar piezas y encontrar respuestas. Se trata de trabajo personal que nos llevará a un crecimiento y a un bienestar.

Confieso que esto es un proceso de mejora continuo y que cada vez me maravillo más de la capacidad de adaptación y supervivencia del ser humano gracias a las personas que este proyecto ha puesto en mi vida.
Y cuando me doy cuenta, resulta que lo único que hay que hacer es buscar el equilibrio y definir qué y cómo vamos a aportar en nuestra vida, tanto para nosotros como para quienes nos rodean. Es una cuestión de foco.

Y ¿Por dónde empezamos?
Empecemos hablando de ti, quedándonos con la información que es importante en tu día a día sin necesidad de ahondar demasiado en el pasado ni en el futuro, enfocándonos en el aquí y ahora. Ponemos todo nuestro potencial creativo en potenciar el presente, porque el autoconocimiento es la clave para la mejora.

Como dicen los ingleses, lo primero es lo primero. Comenzaremos trazando un análisis de todo aquello que está sobrando en este momento, esas pequeñas cosas que te limitan, que te molestan que no te dejan progresar, como son:

– Conflictos sin resolver
– Autoboicoteo y las creencias limitantes
– El rencor y la envidia
– La apatía y el hastío
– La falta de energía para emprender proyectos y acciones positivas en tu vida
– La culpa y el remordimiento por el pasado
– El victimismo y la miopía de análisis en las situaciones
– El abandono mental y la desconexión con el cuerpo que proporciona situaciones autolimitantes y agotamiento extremo.

-Problemas de autoestima y miedo a relacionarnos con los demás
– La relación con el dinero y sus limitaciones en tu día a día.

Una vez que tenemos definimos las áreas de mejoras que tenemos que abordar en nuestras vidas, toca ponernos a trabajar.

Es cierto que, en este sentido, he de decir que tú eres la/el artífice en todo este proceso.

Yo, te acompaño. Yo, te facilito.

Trabajar la corporalidad y sus herramientas nos ayudará a saber qué mensajes nos está mandando nuestro cuerpo. Aquí podremos abordar la desconexión cuerpo-mente. Situaciones en las que ya no nos reconocemos físicamente por falta de atención:

-Abordaremos qué mellas está dejando el estrés en nuestro cuerpo.
-Observaremos las posturas del mismo

-El descanso: maneras de recuperar la energía a través de la corporalidad

– La huella que deja una situación crucial en tu vida

-Dónde están las fugas de energía

-Tomar conciencia de cómo me expreso a través de la voz y con mis movimientos de forma coherente

-Cómo comunico con mi cuerpo

-Cómo me muevo en cada ámbito de mi vida: trabajo, relaciones, soledad.

-Con qué nutro mi cuerpo a través de los cinco sentidos

-Posturas de poder

-Establecer pautas de hábitos saludables. Cuido de mí.

– Cómo afecta nuestra expresión corporal a nuestra relación con los demás

Esto es un plan de trabajo conjunto donde alcanzaremos las soluciones buscando los mejores aliados en cada caso, abriendo una red de profesionales que van a aportar en tu proyecto vital y analizando las necesidades en cada momento. No estamos solos, formamos parte de un sistema. Cuanto más fuerte sea nuestra red, mejor nos sostendrá ante las situaciones inesperadas.

Mensualmente realizo propuestas de eventos tales como:

Corporalidad: yoga en familia, talleres específicos “Los mensajes de tu cuerpo”

-Corporalidad desde la creatividad: Bailar por bailar

-Expresión corporal personalizada: descubre tu potencial

-Estilo de vida: talleres de alimentación, retiros vacacionales de crecimiento personal, talleres monográficos, risoterapia.

-Meditación: reuniones semanales.

-Grupos de crecimiento autogestionados en retos y proyectos dinamizados a través de la meditación y el coaching.

-Coaching: sesiones individuales de acompañamiento para abordar mejoras en procesos vitales.

– Reuniones grupales para resolución de conflictos a través del coaching y fijación de retos futuros (ámbito profesional).

Estoy a tu disposición

Tus aportaciones son muy importantes para mí, por eso no dudes en ponerte en contacto conmigo para expresarme lo que desees, alegrías, inquietudes, propuestas, dudas... todo es bienvenido!